Descripción
Este grupo de lectura nace de una inquietud: pensar el mundo que habitamos y la posición que ocupamos en él. Para ello, nos apoyaremos en dos obras que, aunque muy distintas en extensión y tono, dialogan profundamente entre sí y con nuestra actualidad: Quienes se marchan de Omelas de Ursula K. Le Guin y La peste de Albert Camus.
Ambos textos nos colocan ante una pregunta incómoda: ¿sobre qué se sostiene nuestra forma de vida? Y, más aún, ¿qué parte de responsabilidad nos corresponde en aquello que sostenemos —por acción, por omisión o por costumbre?
Comenzaremos con el relato breve de Le Guin, que nos enfrenta a un dilema ético radical: una ciudad feliz cuyo bienestar depende del sufrimiento conocido y aceptado de un solo ser. La aparente utopía descansa sobre una exclusión. El texto nos obliga a pensar qué entendemos por felicidad, qué sacrificios consideramos tolerables y hasta qué punto la normalización del daño forma parte de nuestras propias estructuras sociales. No se trata solo de juzgar a los habitantes de Omelas, sino de interrogarnos a nosotros mismos: ¿qué injusticias asumimos para mantener nuestra comodidad?
Esta pregunta inicial resonará con fuerza en La peste, donde Camus retrata una ciudad asolada por una epidemia y muestra cómo, ante la crisis, se revelan tanto las fragilidades como las posibilidades más profundas de la condición humana. En medio del absurdo y la incertidumbre, emergen distintas actitudes: negación, egoísmo, miedo, pero también compromiso, cuidado y solidaridad. La novela no ofrece soluciones fáciles ni consuelos trascendentes; en cambio, propone una ética de la responsabilidad compartida, una forma de resistencia que se construye en lo cotidiano y en el vínculo con los otros.
Leeremos esta segunda obra capítulo a capítulo, permitiendo que las reflexiones crezcan junto con el desarrollo de la historia. La experiencia reciente de la pandemia vuelve especialmente significativa esta lectura: nos brinda la oportunidad de revisar nuestras propias respuestas ante la crisis, de reconocer nuestras contradicciones y de pensar qué tipo de comunidad queremos construir.
Más que quedarnos en la dimensión distópica de ambos textos, el propósito del grupo es abrir un espacio de diálogo honesto. Un espacio donde podamos pensar sin prejuicios, compartir dudas y explorar nuestras propias posiciones frente a cuestiones como:
- ¿Cómo definimos el bien común?
- ¿Qué papel juegan las autoridades y qué papel jugamos nosotros?
- ¿Existe algo que pueda “salvarnos” o la transformación depende de nuestras acciones concretas?
- ¿Qué significa ser solidarios en un contexto fragmentado y acelerado?
Este grupo de lectura no busca ofrecer respuestas cerradas, sino crear una brecha en la rutina, un lugar donde detenernos a pensar y a escucharnos. Si algo comparten ambas obras es la convicción de que, incluso en contextos adversos, seguimos siendo sujetos capaces de actuar. Y es precisamente esa capacidad —frágil, imperfecta, pero real— la que queremos explorar juntos.
Estructura
Primer día, lectura del texto de Úrsula K. Le Guin
Trabajaremos sobre el dilema ético que nos revela la ciudad de Omelas y con las posibles traducciones a la realidad contemporánea. ¿Nos alejaríamos de esta ciudad?
Segundo día, lectura de primer capítulo La Peste
Inicio de la obra de Camus, dónde pondremos en relieve un poco de contexto para poder seguir bien la obra. En este capítulo introductorio se presentarán los personajes, en especial al médico Rieux. Surge también la aparición de las ratas portadoras de la enfermedad, y, con ellas, podremos ver la reacción de la sociedad ante esta crisis. ¿Cómo es la primera reacción en tiempos de crisis? ¿Qué nos queda decir sobre la responsabilidad institucional? ¿Cómo actúan los mecanismos político-sociales frente a ello?
Tercer día, lectura del segundo capítulo La Peste
La epidemia ya ahoga a la ciudad, eso conlleva el encierro total de la ciudad hacia el exterior y la mutilación de la libertad en su interior. Se tratará el exilio interior, como aislamiento, y el paradigma del individualismo frente a la comunidad. ¿Qué ocurre cuando nos distancian los unos de los otros? ¿Frente este tipo de crisis nos volvemos más solidarios o egoístas?
Empezaremos a ver ya las similitudes con nuestra situación de pandemia en tiempos de Covid.
Cuarto día, lectura del tercer capítulo La Peste
El horror ya se ha hecho rutina. Al muerto ya no se le celebran funerales, estos pasan a ser una estadística. Parece que la sociedad ahora esta anestesiada frente al mal. Lo que comparte muchos elementos con la actual actitud en relación al mal, parece que tanta información, y tan cruda, nos ha sedado a nosotros también de esta, la desgracia. ¿La repetición conlleva a la anestesia? ¿El peso de la costumbre es tan relevante en nuestras actitudes frente a lo bueno y lo malo?
Podemos introducir ya aquí una metáfora que nombra el mismo autor sobre su obra, y es la representación del fascismo en las ratas portadoras de la enfermedad. Tema delicado y extrapolable a la actualidad.
Quinto día, lectura del cuarto capítulo La Peste
Los principales protagonistas, Rieux y Tarrou, representan aquí una ética sin transcendencia. Pese a no creer en un sentido último se ven obligados a actuar frente a la desgracia, se ven presionados a una solidaridad sin heroísmo. Así podemos hablar de la responsabilidad cotidiana y del fondo último de nuestras acciones, en el caso en el que lo haya. ¿Se puede actuar moralmente sin creer en un sentido último? En Omelas se nos plantea la fuga como opción de mayor moralidad. Camus abre una tercera opción, ya no es el quedarse o el irse, sino la resistencia activa en el quedarse. Así también tratando el desenlace del mal, ¿este termina con la peste o se transforma?
Sexto día, lectura del quinto capítulo (último) La Peste
Aquí se nos presenta la desaparición de la epidemia, y la celebración de la ciudad de Orán. Pero el protagonista nos advertirá sobre los resquicios de la peste, y la naturalidad de esta para volver a aparecer en cualquier momento. Así, como conclusión, trataremos nuestra opinión sobre la totalidad de la obra, y nos adentraremos un poco más en la incitación de Camus a ver esta epidemia como el auge del fascismo. Hablaremos también de la fragilidad de la memoria, la cual puede ser un arma de resistencia importantísima, y lo que pasa cuando se olvida. ¿Dónde queda el mal verdadero en la epidemia como tal o en la gestión institucional de esta? ¿Qué nos toca hacer a nosotros en estos contextos de crisis como ciudadanos?